*Fragmentos de Khovanshchina.
  En "DESCARGAS III" la obra completa.

Khovanshchina

 

l espíritu de la ópera Khovanshchina -ópera rusa en cinco actos- se nutre de las luchas de poder, revueltas y enfrentamientos entre el advenimiento de un mundo nuevo y otro que se aferra al pasado. Los hechos históricos en particular se refieren, al ascenso al poder de Pedro el Grande, el Zar que hizo posible, a finales del siglo XVII, la creación de una "nueva" Rusia.

El libro es del propio compositor -basado en un texto de Vladimir Vasilyevich Stasov-, que invirtió 14 años de su vida en su elaboración. La acción se sitúa en el año 1682, tras la muerte del Zar Fiodor y el ascenso al poder de Pedro I -futuro Pedro el Grande-, quien pugna por iniciar una serie de reformas occidentalizadoras en el país. En concreto, la trama se centra en la rebelión de ciertos sectores sociales -la nobleza, los ortodoxos Viejos Creyentes, y el poder político y administrativo del Estado- que se ven amenazados por los cambios, encabezados por el príncipe boyardo: Iván Kovansky  y  su hijo Andréi Kovansky, para arrebatar el poder a Pedro el Grande. El apellido de dichos príncipes da origen al título de la obra: una palabra rusa equivalente a "El complot de los Kovansky".

Finalmente, la rebelión fracasa y la ópera finaliza con una apocalíptica auto inmolación de los detractores del zar. Un final que Mussorgsky no llegó a dejar plasmado en el pentagrama y que obliga, a cada nueva producción, a plantear su propia solución... Por ejemplo, Shostakovich concibió un final triunfante, con trompetas y fanfarrias, representativo de la nueva Rusia que renace de las cenizas de la antigua.

Al fallecer Mussorgsky, Rimsky-Korsakov finaliza la orquestación de la obra, incluyendo además modificaciones en algunas de las melodías, por juzgarlas "demasiado monótonas", y reemplazando algunas orquestaciones que Mussorgsky llegó a realizar. Más tarde, Ígor Stravinski junto a Maurice Ravel revisaron la obra -París 1913-, e incluso Dimitri Shostakovich realizó una tercera versión orquestal, basada en la partitura vocal de Mussorgsky -Leningrado 1960-.

La primera representación de la obra, versión Rimsky-Korsakov, fue en San Peterburgo, el 21 de febrero de 1886, cinco años después de la muerte de Mussorgsky.

 

Sinopsis

 

Acto 1: Moscú. Plaza Roja

Shaklovity, un Boyardo, dicta una carta anónima para el Zar, advirtiendo acerca de una rebelión llevada a cabo por Kovansky (capitán de los guardias Streltsy) y por los Viejos Creyentes. Iván Kovansky llega y promete a una multitud de gente defender al Zar de la traición. Andréi Kovansky, el hijo de Iván, acosa a una joven alemana, pero esta es defendida por Marfa, una Vieja Creyente. Andréi amenaza con matar a Emma, pero es detenido por la llegada de Dosifei, el líder de los Viejos Creyentes. Marfa abandona el lugar junto con Emma.

Acto 2: Residencia de verano del Príncipe Vasili Golitsyn

Marfa predice el destino del príncipe, diciendo que caerá del poder. Luego de que ella se vaya, Golitsyn ordena a sus sirvientes que la maten. Iván Kovansky aparece para quejarse de que Golitsyn ha interferido con los Boyardos, pero Dosifei entra y persuade a los dos de trabajar juntos. Marfa, quien ha sido salvada por los guardias del Zar, reaparece, seguida por Shaklovity, quien le dice al grupo que el Zar ha sido advertido acerca de su oposición.

Acto 3: Al sur de Moscú, en el barrio de los streltsy

Marfa es oída (en forma accidental) por Susana cantando acerca de su amor, un compañero Viejo Creyente. Marfa admite a Dosifei que ama a Andréi Kovansky.

Acto 4, Escena 1: En una ricamente decorada habitación, en la mansión de Iván Kovansky

Kovansky es advertido por un sirviente de que Golitsyn está en peligro, pero este ignora la advertencia y observa a sus sirvientas danzar. Shaklovity entra y asesina a Kovansky.

Acto 4, Escena 2: Moscú. La plaza frente a la Catedral de San Basilio

Golitsyn es enviado al exilio. Dosifei lamenta la caída de los conspiradores. Marfa ofrece el santuario a Andréi con los Viejos Creyentes. Los Streltsy son dirigidos a su ejecución. Peter, a través de un agente, interviene para indultarlos (lo cual no coincide con los hechos históricos).

Acto 5: Un bosque de pinos, un monasterio apartado, una noche iluminada por la luna

Dosifei y sus seguidores se preparan para inmolarse.

Dosifei, Marfa, Andréi y los Viejos Creyentes perecen dentro de la capilla en llamas. Los soldados de Peter llegan en un vano intento de capturarles.

 

Texto en españaol y ruso, de la ópera Jovanshchina.

 

         Personajes

IVÁN JOVANSKY                      Príncipe, Jefe de los Streltsy                            Bajo

ANDREI JOVANSKY                     Hijo de Iván, Streltsy                                 Tenor

GOLITSIN                       Príncipe, Jefe de los "Nuevos Creyentes"                 Tenor

SHAKLOVITY                             Boyardo al Servicio del Zar                      Barítono

DOSIFEI                         Guía Espiritual de los "Viejos Creyentes"                   Bajo

MARFA                            Ex-Amante de Andrei, "Vieja Creyente"      Mezzosoprano

SUSANA                        Madre de Marfa, Fanática "Vieja Creyente"            Soprano

EMMA                                              Dama Luterana                                 Soprano

ESCRIBA                                        Escribano Público                                   Tenor

VARSONOFIEV                                Siervo de Golitsin                               Barítono

KUZKA                                               Un Streltsy                                        Tenor

 

La acción se desarrolla en Rusia, a finales del siglo XVII, durante la reforma religiosa, antes del reinado de Pedro el Grande.

 

ACTO PRIMERO

 

(Amanecer en Moscú. La Plaza Roja. Un pilar

de piedra en el que hay placas de cobre con

inscripciones. A la derecha, la garita de un escriba.

En el lado opuesto de 1a plaza, postes con

cadenas. Un streltsy está parado, ocultándose

detrás del pilar. Las cúpulas de las Iglesias se

iluminan con el sol. Las campanas llaman para

el servicio matinal. Fuera de escena se oyen

fanfarrias de los streltsy en el Kremlin)

 

Escena Primera

 

KUZKA

(Recostado sobre el pilar, habla como en sueños)

Acudiré, acudiré...

iré a Ivangorod...

Derribaré, derribaré

las paredes de piedra...

 

(Entra una patrulla y se lleva las cadenas)

 

Me llevaré conmigo,

me llevaré a una bella muchacha...

 

SEGUNDO STRELTSY

¡Mirad, está durmiendo!

 

PRIMER STRELTSY

¡Eh, nada de eso, hermano!

Ayer tuvimos muchos problemas.

 

SEGUNDO STRELTSY

¡Te creo!

 

PRIMER STRELTSY

Hemos partido en dos

el pecho del secretario de la Duma,

Larin Ivánov.

 

SEGUNDO STRELTSY

Y a Gaden, el alemán, lo atrapamos

cerca de la Iglesia de la Redención;

Lo arrastramos hasta la plaza

y ahí lo descuartizamos.

 

(Fanfarrias detrás de la escena)

 

PRIMER STRELTSY

¡Qué estruendo!

 

KUZKA

(Somnoliento)

¡Ah, viento, no me arrulles,

no me arrulles!

¡Ah, no me zamarrees,

no mutiles mis piernas!...

 

SEGUNDO STRELTSY

En nombre de Dios

ellos protegen permanentemente

la vida y salud de los jóvenes zares...

 

PRIMER STRELTSY

... contra los malvados enemigos,

los boyardos orgullosos,

corruptos, usureros

y ladrones del tesoro.

 

SEGUNDO STRELTSY

Él está montado "en lo alto"

 

KUZKA

(Levantándose de un salto)

¿Dónde están los pilares?

¡Atended un momento!

 

PRIMER STRELTSY

¡Hey, Kuzka, noble guardián,

está bien, gallardo, continúa!

 

KUZKA

¿Qué demonios quieres?

 

PRIMER STRELTSY

¡Hey, tú! ¡Streltsy!

¡Vas a terminar mal!

 

SEGUNDO STRELTSY

¡El Voyvode montó un escándalo terrible!

¡Ja!... ¡Ja!... ¡Ja!...

 

KUZKA

(Desdeñosamente)

¡Ah tú, streltsy!

¡Vas a terminar mal!

¡Ja, ja, ja, ja!

 

SEGUNDO STRELTSY

¡Ja, ja, ja, ja!...

 

KUZKA

¿Qué demonio

os ha enviado aquí esta noche?

 

PRIMER Y SEGUNDO STRELTSY

¿Noche?...

¡Está amaneciendo!

 

(Entra el escriba, afilando una pluma)

 

¡Mirad,

aquí llega el escriba!

 

Escena Segunda

 

PRIMER STRELTSY

¡Está afilando una pluma de ganso!

 

KUZKA

¡El viejo escriba, Dios!

 

SEGUNDO STRELTSY

Va a chirriar.

 

(Kuzka y los dos streltsy

se acercan al escriba)

 

PRIMER Y SEGUNDO STRELTSY

Salud, señor canciller...

 

(Se inclinan)

 

KUZKA

¡Rápido, al pilar!

¡Ja, ja, ja!...

 

PRIMER Y SEGUNDO STRELTSY

¡Ja, ja, ja!...

 

(Los streltsy van al Kremlin.

El escriba se sienta en su garita)

 

ESCRIBA

¡Sodoma y Gomorra!

¡Qué tiempos vivimos! ¡Terribles!

 

(Se restriega las manos)

 

¡Al menos mi monedero no está vacío!

 

(Entra Shakloviti)

 

SHAKLOVITI

¡Eh, eh tú, escriba!

Dios te envía sus bendiciones

a través de mi persona.

 

ESCRIBA

Muchas gracias, amo,

pero yo, que soy pecador,

indigno esclavo de Dios,

no soy digno de ver...

 

SHAKLOVITI

Bien, esa no es la cuestión.

Abre tu mente:

Es un trabajo importante

el que te traigo.

 

ESCRIBA

¡Sí!

¿Qué escribiremos?

En un abrir y cerrar de ojos lo escribiremos.

Escribiremos tu denuncia

siguiendo las formas y las reglas.

 

SHAKLOVITI

Si eres hombre de soportar la tortura,

si la cárcel y los martirios no te asustan;

Si eres capaz de renunciar

a lo que crees precioso...

y olvidar todo lo que te fue querido,

escribe...

 

ESCRIBA

¡Dios mío!

 

SHAKLOVITI

Si me traicionas

y alguna vez te cruzas en mi camino,

entonces, que Dios te ayude.

¡Recuérdalo!

 

ESCRIBA

Escucha.

Sigue tu camino, buen hombre,

prometes demasiado,

querido amigo.

 

SHAKLOVITI

¡Vamos, escribe rápido!

 

ESCRIBA

(Buscando pelea)

Mira.

¡Entonces vete!

¡Fuera!

 

SHAKLOVITI

(Coloca una bolsa sobre el pupitre del escriba)

¡Escribe!

 

ESCRIBA

(Señala la bolsa y se refriega las manos)

¡Ah, en ese caso, díctame!

 

(Con voz suave)

 

Te prometo una tarea

irreprochable...dicta.

 

SHAKLOVITI

"A los zares,

señores y grandes príncipes,

soberanos de todas las Rusias,

Grande, Pequeña y Blanca..."

 

(El escriba escribe)

 

¿Está escrito?

 

ESCRIBA

Puedes confiar.

Vamos, continúa.

 

(Se queda escuchando)

 

SHAKLOVITI

"Los streltsy de Moscú denuncian

que los Jovansky,

el príncipe Iván y su hijo, el príncipe Andrés,

están conspirando contra el reino."

 

ESCRIBA

(Escribiendo)

La grasa le llega

al cerebro.

 

SHAKLOVITI

¡Léemelo!

 

ESCRIBA

(leyendo)

"A los zares, señores y grandes príncipes,

soberanos de todas las Rusias,

Grande, Pequeña y Blanca.

Los streltsy de Moscú

denuncian que los Jovansky,

el príncipe Iván

y su hijo el príncipe Andrés

están conspirando contra el reino"

 

MOSCOVITAS

(por el fondo de la escena, cantando.)

Una vez había una comadre, mi comadre.

Un buen día apareció el compadre

pero no la reconoció.

Ella quedó allá, la comadre,

con los ojos fijos en el compadre.

Él, él le prometió un tesoro, a la comadre.

Le ofreció un rublo de oro

que ella guardó en su regazo...

 

SHAKLOVITI

Correcto. Sigamos...

"Apelaron a su compañeros

para acceder al poder real.

Muchos se introdujeron en la aldea

suscitando problemas entre el pueblo,

para que éste masacrase a los Boyardos.

 

(El escriba escribe)

 

Y después, extender los

problemas a todo el reino:

aldeas, caseríos y villorrios,

para luego, cometiendo

grandes fechorías, hacer que los

honestos paisanos se sublevasen

contra los voivodas y grandes señores,

y cuando Rusia estuviese librada

al desorden, sería la hora de

elegir las autoridades de

su confianza, ajenas a las

antiguas leyes y de

instalar en el trono de

Moscú al príncipe Andrei."

 

ESCRIBA

(escribiendo)

¡Dios! Es la muerte asegurada...

 

CORO DE STRELTSY

(fuera de escena)

¡Oh, dicha!

 

ESCRIBA

No tendrán nada de indulgencia.

El príncipe se enterará de todo,

no tendrá piedad. ¡Mi Dios!

 

CORO DE STRELTSY

¡Oh, hombres armados!

 

ESCRIBA

Tortura, látigo, cárcel

y muerte lenta serán mi destino.

 

CORO DE STRELTSY

¡Oh, hombres armados!

¡Valientes streltsy!

¡Oh!

 

SHAKLOVITI

(Inquieto)

¡Los streltsy!...

¿Escuchas? Los streltsy.

 

(Se envuelve en su capa y se oculta)

 

ESCRIBA

(Escuchando)

¡Ah, mi madre! ¡Esto va mal!

 

(Disimula la carta)

 

CORO DE STRELTSY

¡Brindemos alegremente!

No hay ninguna barrera,

no hay nada que se interponga,

brindemos alegremente.

Arranquemos la mala

hierba, exterminemos a los

enemigos que perturban el país.

 

SHAKLOVITI

(Yendo hacia la garita del escriba;

rápidamente)

Se van...

¡Escucha, escriba!

Escúchame.

 

ESCRIBA

(Inquieto)

Tranquilo, escriba, tranquilo,

 

(Escucha, y se va tranquilizando)

 

Loado sea Dios,

los malditos han pasado.

 

(Shakloviti reflexiona lo que va a dictar. El

escriba revisa el escrito)

 

Los detesto, no tengo

forma de expresarlo.

No son hombres, son bestias salvajes,

verdaderas bestias.

A cada paso de ellos,

se derrama sangre.

A cada paso, cae una cabeza.

Y en las casas

todo es llanto y lamentos.

¡Todo esto, fíjate,

en nombre del orden!...

 

SHAKLOVITI

¡Vamos, escucha! ¡Escribe, y rápido!

"Nosotros vivimos bajo tierra,

pero hasta que Dios no haya

restablecido la calma y

preservado nuestros bienes,

no nos daremos a conocer."

 

(el escriba escribe)

 

ESCRIBA

"Vivimos bajo tierra...

nos daremos a conocer..."

 

(a Shakloviti)

 

Listo.

 

SHAKLOVITI

"A remitir a la hija del zar"

 

ESCRIBA

(Escribiendo)

"A remitir a la hija del zar"

 

SHAKLOVITI

(Tomando la carta)

Dios te proteja.

Ten cuidado, no lo olvides.

 

ESCRIBA

¿Tratas de asustarme?

¡Dios, eso es irritante!

Qué pretensioso

Cuando uno tiene la bolsa llena

es fácil asustar a los demás.

 

SHAKLOVITI

¿Qué crees?

¡Dios, no busques saber

a quien atiendes!

¡Dios, no me obligues a

decirte qué clase de hombre soy!

Maldecido por el mundo,

abogado del diablo,

inoportuno hoy

e inoportuno mañana.

¡Adiós!

 

(sale de escena)

 

ESCRIBA

(El escriba lo sigue con la mirada)

¡Buena vela y buen viento!

¡Adiós!

¡Qué original palabra!

Jamás recibirá la gloria del escriba,

me parece fuerte y rico, y

alza la nariz como un señor;

sin embargo,

mirándolo bien,

es más estúpido que un ternero,

y  yo, indigno gusano,

tengo más recursos... como mi malicia.

He falsificado la letra

de mi compañero Ananiev,

compañero de pluma.

Puesto que los muertos

"no conocen la vergüenza."

¡Je, je!

 

(Toma la bolsa del pupitre)

 

¡Ah, la bolsa!

 

(La abre)

 

Hagamos cálculos.

 

(cuenta las monedas)

 

MOSCOVITAS

(Fuera de escena. Cantan junto con el escriba)

Había una comadre

era muy conocida por virtuosa,

era conocida por tonta.

Entonces un compadre comprendió,

y descubrió a la comadre

¿Cómo podía molestarla?

 

(Entran en escena.

El escriba esconde la bolsa.)

 

El compadre fue...

y encontró...

 

(Ven el pilar)

 

(El escriba cuenta a tientas bajo el pupitre

mientras mira de reojo a los recién llegados.

Los moscovitas rodean el pilar y lo miran sin

comprender. Lo tocan, en silencio)

 

¿Cómo esta cosa rara

ha aparecido aquí, en Moscú?

Mirad, amigos,

si el pilar está bien construido.

Apareció en la noche

como un hongo.

Alto, amigos, alto.

¡Qué milagro, palabra!

En el pilar hay un escrito,

palabra, un escrito.

¡Mirad, amigos, hay un escrito!

¡Sobre el pilar hay un escrito!

¡Ah, si se pudiera saber

lo que está ahí escrito!

¿Quién podría decírnoslo?

¿Quién, mis pequeños, podría leerlo?

¡Qué vergüenza!

¡Somos analfabetos!

¿Quién, amigos

puede leernos

lo que esta escrito ahí?

Ni uno de nosotros

puede leer.

Ni uno puede leer

Ninguno

Pero, ¿cómo?

¡Absolutamente ninguno!

 

(Se miran unos a otros)

 

¡Qué tontos!

¡Uno más tonto que el otro!

Y el escriba, ¿para qué sirve?

Él es un escriba público.

¡Calma, demonios!

Las autoridades lo han puesto.

¡Las autoridades, mi pequeños!

¿Qué hace un escriba?

¡Eh, da un poco de miedo!

¿Por qué miedo?

Iremos a rendirle honores

y homenaje y todo será

según las reglas.

Vamos, pequeños,

con honor y dignidad.

No nos traerá desgracia

ni infortunio.

 

(Al escriba)

 

Buen hombre,

¿qué está escrito ahí?

Dínoslo, buen hombre...

 

ESCRIBA

¿Cómo?

 

MOSCOVITAS

¿Qué dice ahí?

 

ESCRIBA

Me mantengo callado.

No se nada.

 

MOSCOVITAS

Tú, amigo, no temas.

Somos gente pobre,

no hay gente tan pobre como nosotros.

 

ESCRIBA

¿Cuál es el asunto?

Yo soy pobre,

como un ratón de iglesia.

 

MOSCOVITAS

¡Amigos: un soborno!

Él quiere un soborno.

Bien, tú no obtendrás nada.

¡No te enriquecerás con nosotros!

¡Diablos!

Debemos saber

lo que dice la proclama del pilar.

Vamos, hermanos, obtengámosla.

¡Agarrémoslo!

¿A quién?

Agarremos al escriba en su garita

y lo arrastraremos hasta el pilar

y que nos lea el escrito.

Es una vergüenza que

no podamos leer la proclama del pilar.

¡Agarrémoslo a él!

¡Agarrémoslo a él y a su garita

y arrastrémoslos a ambos hasta el pilar!

¡Ah! ¡De acuerdo!

¡Agarrémoslo a él y a su garita!

Si es esa la manera que debe ser,

saquemos al escriba afuera

¡Vamos, hermanos!

¡Vamos!

 

(Levantan a la garita con el escriba aún

sentado y lo llevan hasta el pilar)

 

Había una vez un escriba

que tenía setenta años de edad.

Tuvo una larga vida el escriba

y tiene mucho para responder.

 

ESCRIBA

(saliendo con miedo de la garita

y moviendo sus brazos)

¡Oh Dios! ¡Dios! ¡Los ortodoxos!

 

(chillando)

 

¡Me cortarán el cuello y me matarán, Dios!

¡Socorro!

 

MOSCOVITAS

La garita fue puesta en el límite del pueblo

y han enterrado mucha maldad en ella.

La garita ha sido sacada

y llevada lejos.

Cada uno hagamos

una reverencia ante el escriba.

 

(Bajan la garita cerca del pilar

y hacen una reverencia delante el escriba)

 

Danos el gusto,

vamos.

Muéstranos, por favor,

lo que no sabemos.

El escriba se niega,

quiere un soborno.

Aquí, amigos, volvemos

a la garita.

Arrastremos lejos

la pequeña garita

 

(Comienzan a sacar el techo de la garita)

 

ESCRIBA

¡Esperad, esperad, malditos!

¿Qué es lo que quereis?

Banda de delincuentes,

¿Qué hacéis?

Leeré para vosotros, os leeré.

¿Me oís?

 

MOSCOVITAS

¡Parad muchachos!

¿Por qué te has resistido así,

querido amigo?

¿Pensaste que te librarías de nosotros

tan fácilmente?

Nosotros te hemos tratado con respeto

pero tú has actuado

como un pedante oficial.

¡Has querido obtener

dinero de tus hermanos!

 

ESCRIBA

¿Qué?

No quereis pagar las tasas,

tan solo disfrutar

y llevar una buena vida.

 

MOSCOVITAS

¡Bueno, ya es suficiente!

¡Léenos la proclama!

 

(el escriba mira el escrito)

 

ESCRIBA

(Para sí mismo, terriblemente asustado)

¡Mi Dios!

¡Protéjeme de los crueles streltsy!

 

MOSCOVITAS

¿Qué es lo que pasa contigo? ¿Qué pasa?

¿Por qué no estás leyendo?

 

ESCRIBA

¿Qué voy a hacer?

 

MOSCOVITAS

Lee la proclama.

 

ESCRIBA

(Haciendo señas a los moscovitas)

Es una escritura bien hecha.

 

(En voz baja)

 

¡Dios mío!

¡Ahí viene, ahí viene

mi muerte!

 

(mira torpemente al suelo)

 

MOSCOVITAS

¡Eh, amigo!

No te burles de nosotros.

No trates de ganar tiempo,

eso no sirve.

No sirve fingir.

Basta de bromas, amigo,

estás preso.

Léenos el escrito.

 

ESCRIBA

(Sobresaltado)

Buenos cristianos,

los castigos de los streltsy son terribles,

su furor desencadenado es infatigable...

 

MOSCOVITAS

Nadie se burla de nosotros. Lee.

 

ESCRIBA

(Desesperado)

¡Adiós mi cabeza!

 

(Lee)

 

"Con la gracia de Dios,

en nuestro nombre de grandes soberanos,

con el regimiento de infantería de Moscú

cerca de nuestro corazón, los artilleros y

arcabuceros, debido a tributos excesivos y

ofensas hacia nosotros, así como mentiras,

han sido castigados de este modo...

 

MOSCOVITAS

Deben ser los streltsy.

Quiere decir los streltsy.

 

ESCRIBA

El príncipe Telepnia

con el látigo y el exilio.

El príncipe Romodanovski, con la muerte,

por haber entregado

la ciudad de Chiguirin a los turcos;

y Lariónov, hijo de Vasili,

clérigo de la Duma, también condenado a muerte.

 

MOSCOVITAS

¡Bestias feroces!

 

ESCRIBA

Esa serpiente venenosa quería atentar

contra la vida de los zares...

 

MOSCOVITAS

Entonces, está bien hecho.

 

ESCRIBA

Otros boyardos han sido castigados...

 

MOSCOVITAS

¿Cuáles?

 

ESCRIBA

Los Briantsev...

 

MOSCOVITAS

¿Y además?

 

ESCRIBA

Todos los Solntsev.

 

MOSCOVITAS

¿Por qué?

¿Qué han hecho?

 

ESCRIBA

Han derrochado el trigo y el dinero

sin temer

a la cólera divina.

 

MOSCOVITAS

¡Entonces, bien!

 

ESCRIBA

Y quienquiera... que traicione

con palabras perversas

a las autoridades antedichas

del regimiento de infantería de Moscú...

 

MOSCOVITAS

(A los otros)

¡Escuchad escuchad, amigos!

 

ESCRIBA

...sufrirán

por nuestro edicto

castigo sin piedad.

 

MOSCOVITAS

¡No es verdad!

¡No es verdad! ¡Mientes!

 

ESCRIBA

(Sinceramente)

Lo juro ante Dios.

 

(Entra a la garita)

 

MOSCOVITAS

¡Dios mío!

¡Qué tiempos!

Ah, Rusia, madre bienamada,

nunca encontrarás reposo, ni solución,

nos has defendido con tu cuerpo,

y ahora, eres tú, querida madre

quién se inclina bajo el yugo...

 

(trompetas de streltsy en interno. Es el

príncipe Jovansky que inspecciona la guardia.)

 

... que no es del malvado enemigo,

extranjero intruso...

...no, sino de tus jóvenes desvergonzados,

en medio del desorden y la miseria.

Has vivido,

vivido en medio del llanto,

ahora, madre querida,

¿quién te consolará,

quién te calmará?

 

Escena Tercera

 

MUCHACHOS

(fuera de escena)

¡Ohé! ¡Alegría! ¡Avanza el gran señor!

 

(Los moscovitas se apartan)

 

MUJERES

(fuera de escena)

¡Esto es excelente, mujeres!

¡Vamos a cantar!

 

MUCHACHOS

¡Con gusto!

 

MOSCOVITAS

(escuchando)

¿Qué es lo que pasa?

¿Qué es esto, hermanos?

 

ESCRIBA

(Saliendo de la garita, a la gente)

La bestia cruel avanza hacia nosotros en persona

¡Huid, hombres, lejos de ella!

 

(el escriba sale de escena)

 

MOSCOVITAS

¡Está poseído por el demonio!

 

(trompetas de los streltsy)

 

MUJERES

¡Abrid paso al Cisne Blanco!

¡Gloria al noble señor!

 

STRELTSY

¡El príncipe avanza!

 

MUCHACHOS

¡Paso, abrid paso!

 

MUJERES

¡Gloria al noble Boyardo!

¡Gloria!

 

STRELTSY

¡El príncipe está llagando!

 

MUCHACHOS

¡Gloria a ti, Padrecito!

 

MOSCOVITAS

(Se desplazan, mirando atrás del escenario)

¡La muchedumbre viene hacia aquí, oh mujeres!

¡Este es una gran día! ¿Cuál si no?

 

(quedan a un lado)

 

MUCHACHOS

(Corriendo sobre el escenario)

¡Abrid paso todos!

¡El príncipe está llegando!

¡Fuera del camino,

nuestro Padrecito está llegando!

 

MUJERES

(entrando al escenario)

¡Gloria al Cisne! ¡Gloria!

¡Haced un lugar para él!

 

MUCHACHOS

¡Gloria, honor a ti, Padrecito!

¡Gloria, honor a ti, Padrecito!

 

STRELTSY

¡El príncipe esta llegando!

¡Gran honor!

 

MOSCOVITAS

¡Esto está bien, hermanos,

muy bien!

¡Este es un gran día para Moscú!

¡Qué día!

¡Qué maravillosa fiesta!

¡Arriba el espíritu!

 

MUJERES, MUCHACHOS

¡Abrid paso!

 

STRELTSY

(Entrando en escena )

¡A un lado!

 

MOSCOVITAS

¡Los streltsy... son verdugos!

 

MUJERES,  MUCHACHOS

¡Haced paso para él! ¡Gloria!

 

STRELTSY

¡El príncipe está llegando!

 

(se despliega por el escenario la gente)

 

¡Ortodoxos!

¡Gente de Rusia!

¡El príncipe va a hablar,

escuchad con atención!

¡El gran señor está llegando!

 

(El príncipe Jovansky entra altivamente,

con paso ligero. Detrás de él, los streltsy

y los comerciantes moscovitas)

 

IVÁN JOVANSKY

(a la gente)

Hijos míos... hijos míos...

Moscú y Rusia, que Dios los guarde,

son presa del desorden,

a causa de la rapiña de los príncipes malvados,

librados a la injusticia malhechora.

¿No es cierto, hijos míos?

 

(Se acerca a la gente)

 

PUEBLO

¡Cierto, cierto, cierto, señor!

Es verdad, nuestra suerte

¡es muy dura!

 

IVÁN JOVANSKY

Por esa razón hemos emprendido

una gran tarea por la salvación de

nuestros jóvenes zares.

Hemos aniquilado a los traidores.

¡Dios nos guarde!

¿Hemos hecho bien?

 

(Iván camina entre la muchedumbre)

 

PUEBLO

¡Verdad! ¡Verdad !

¡Gloria al Príncipe!

¡Gloria a nuestro Padrecito! ¡Gloria!

 

IVÁN JOVANSKY

(A los streltsy)

¡Streltsy!

¿Los mosquetes están preparados?

¡Dios nos guarde!

 

STRELTSY

Todo está preparado, Padrecito...

 

IVÁN JOVANSKY

Entonces, en marcha.

Patrullemos Moscú, nuestra bienamada,

 

(Fanfarrias de los streltsy)

 

para gloria de nuestros soberanos.

 

(a todos)

 

Celebremos nuestro valor.

 

PUEBLO

¡Gloria a nuestro Cisne Blanco!

¡Gloria al más grande de los boyardos!

 

(Fanfarrias de los streltsy)

 

¡Haced paso al Cisne!

¡Que Dios te dé salud y gloria!

 

STRELTSY

¡El gran señor avanza!

¡Gloria a nuestro Padrecito!

 

PUEBLO

¡Gloria a nuestro Padrecito! ¡Gloria!

 

STRELTSY

¡El gran señor avanza!

 

PUEBLO

¡Gloria! ¡Gloria a nuestro Padrecito!

 

STRELTSY

¡El Príncipe avanza!

¡Nuestro Padrecito avanza!

 

PUEBLO

¡Gloria a ti!

 

Escena Cuarta

 

(desde el fondo de la escena el príncipe

Andrés Jovansky y Emma avanzan.

Andrés intenta abrazar a Emma)

 

EMMA

¡Déjame!

¡Déjame, déjame!

¡Me das miedo!

 

ANDREI JOVANSKY

No, no ...

¡No, la paloma no escapará

de las garras del halcón!

 

EMMA

¡Ten piedad!

¡Ten piedad!

 

ANDREI JOVANSKY

¡Ah! La paloma se hace la orgullosa

ante las garras del halcón.

 

EMMA

(Soltándose)

¡Escúchame, te conozco!

Eres el príncipe Jovansky,

has matado a mi padre y

enviado a mi prometido al exilio.

No has tenido piedad

de mi infortunada madre.

¿Qué esperas?

¡Mátame!

¿Acaso no estoy

en tus manos?

 

ANDREI JOVANSKY

Mi pequeña avecilla,

eres una fiera

como si defendieras a tus pichones.

¡Ámame, mi bella!

No dejes que tu mirada clara

se extinga en la tierra húmeda.

 

EMMA

¡Déjame!

Si es necesario.

mátame enseguida...

¡Mátame!

 

ANDREI JOVANSKY

¡Entrégate a mí!

 

EMMA

¡Dios mío!

 

ANDREI JOVANSKY

Pon fin a mi suplicio.

 

EMMA

¿Qué dices?

 

ANDREI JOVANSKY

Tú serás mi zarina, Emma...

 

EMMA

¡Dios mío, qué es esto!

 

ANDREI JOVANSKY

Y yo te engalanaré

con la corona de los zares.

Pon fin a la tristeza,

a la negra pena del corazón del halcón,

mi paloma, no tengas miedo,

mi bienamada, sé mía.

 

EMMA

¡Dios, que eres mi fortaleza

y mi sostén!

 

ANDREI JOVANSKY

¡Sé mía! ¡Ámame!

 

MARFA

(Aparte, burlona)

¡Sé suya! ¡Ámalo!

 

EMMA

¡Príncipe!

 

ANDREI JOVANSKY

¡Ámame!

 

MARFA

(aparte)

¡Ámalo!

 

EMMA

¡Déjame, Príncipe!

 

ANDREI JOVANSKY

¡Emma!

 

EMMA

¡Déjame, déjame,

te lo he dicho!

¡Mátame!

 

ANDREI JOVANSKY

¡Ahora, el furioso halcón

rapiñará a la pequeña paloma!

 

EMMA

(aterrada)

¡Sálvadme, sálvadme!

¡Socorro! ¡Socorro !

 

ANDREI JOVANSKY

No, no hay escapatoria para la paloma

presa en las garras del halcón.

 

EMMA

¡Sálvadme! ¡Socorro!

 

ANDREI JOVANSKY

¡No hay escapatoria!

 

(con tono insolente)

 

¡Estamos solos!

 

MARFA

(Marfa los separa)

Aquí estoy yo.

 

ANDREI JOVANSKY

(desconcertado)

¿Marfa?

 

MARFA

¿Es así, príncipe,

como me eres fiel?

Sí, muy pronto me has

decepcionado.

Veo que me has dejado a un lado.

Has jurado por Dios,

mi príncipe,

que nunca me engañarías.

Pero has perjurado.

La promesa fue inoportuna

 

(Posando la mano sobre el hombro de Emma.)

 

Ahora tienes otra.

 

EMMA

(A Marfa)

¡Yo no soy culpable!

¡Apiádate de mí!

 

MARFA

Sé feliz con ella.

 

ANDREI JOVANSKY

(Aparte)

Es el diablo en persona

quien ha puesto aquí a esta hechicera.

 

MARFA

(a Emma)

Ten calma,

mi pequeña...

 

EMMA

Eres buena,

sabes defenderme.

Él es terrible,

me da miedo.

Me persigue sin la menor piedad.

 

MARFA

(A Emma)

Cálmate, mi niña, lo sé todo.

Por mis pecados,

lo vi todo,

seré tu centinela atenta,

debilitaré las garras del

halcón malvado.

 

ANDREI JOVANSKY

Parece una serpiente que silba.

Sabré hacerte callar, malhechora,

ya has tenido bastante,

mujer.

 

MARFA

(Con una caricia)

Tú eres inocente.

sin pecado, pura.

 

ANDREI JOVANSKY

(Enfrentándose a Marfa)

¿Qué vienes a hacer aquí,

mi bella?

¿Será que una mujer atrae a

la otra en un mal momento?

 

MARFA

¿Aún no ha llegado el

momento del arrepentimiento,

valiente caballero?

Un corazón de niña

no espera toda una vida.

¿Dónde habrá más razón,

en el orgullo de un boyardo

o en el sufrimiento de una mujer abandonada?

 

ANDREI JOVANSKY

(torpemente)

¡Cállate, bruja!

 

MARFA

(a Jovansky)

¿Has olvidado tu promesa,

príncipe?

"Bajo pena de eternos tormentos,

nunca tener ninguna conexión

con la fe luterana, y resistir

las tentaciones del anticristo"

 

ANDREI JOVANSKY

(Alarmado, para sí)

¡Mi Dios!

Me denunciará, la malvada

me hará caer en el ultraje

de la corte de los Notables.

 

EMMA

(para sí)

Está confundido, ¿tendrá miedo?

Él fue terrible conmigo.

 

ANDREI JOVANSKY

(aparte, para sí)

¡No, no me rendiré!

¡Acabaré con ella!

 

(Disimulando)

 

Conoces la historia, querida,

de aquel joven que,

se cansó de su amante

y se desembarazó de ella

 

(Marfa lo mira atentamente)

 

y sin decir palabra

con un afilado puñal...

 

(se lanza sobre Marfa con un puñal)

 

EMMA

(Grita)

¡Ah!

 

MARFA

(Saca su propio puñal de entre sus ropas

y detiene el golpe de Andrei)

Conozco la historia, Príncipe.

Pero también otra

con final diferente.

Pero no es el fin que te destino.

No será por mi mano

que dejarás esta vida.

 

(apasionadamente:)

 

Mi corazón dolorido presiente

el anunciado destino.

Veo en el cielo una morada

muy luminosa...

 

EMMA

¡Él es terrible, es un criminal!

¡Señor, sálvala!

¡Que un escudo la proteja!

Ella me salvó a mí,

y yo no puedo salvarla a ella.

 

ANDREI JOVANSKY

Es el diablo en persona

quien ha puesto aquí a esta

hechicera.

Se diría que la suerte la protege

y mi hoja acerada

no tiene ningún poder.

 

Escena Quinta

 

MARFA

...hacia la que,

en un rayo maravilloso...

 

(fanfarrias fuera de escena)

 

PUEBLO

(fuera de escena)

¡Gloria al Cisne!

 

STRELTSY

(fuera de escena)

¡El Padre avanza!

 

MARFA

...afluyan las almas de los difuntos.

 

PUEBLO

¡Gloria al Príncipe!

 

ANDREI JOVANSKY

(escuchando)

Aquí llega mi padre

 

(El pueblo y los streltsy entran en escena)

 

EMMA

(Escuchando el barullo, a Marfa)

¿Qué está pasando?

 

MARFA

(Escuchando)

El príncipe esta llegando.

 

PUEBLO

¡Gloria al Cisne, al Cisne Blanco!

¡Gloria al más grande de los boyardos!

 

EMMA

(Arrodillándose)

¡Dios, Tú eres mi fortaleza!

 

STRELTSY

¡Nuestro Padre avanza!

 

PUEBLO

¡Abrid paso al Cisne!

 

STRELTSY

¡Dios guarde al Padre!

 

(Iván Jovansky entra)

 

IVÁN JOVANSKY

(Sorprendido)

¿Qué es esto?

 

(Marfa se inclina ante Iván)

 

¿Príncipe Andrei?

 

(A Marfa, de pasada)

 

¡Buen día, Marfa!

 

(a Andrei, contemplando a Emma)

 

¿No estás solo?

Con una bella joven de blanco rostro,

que también es una fiesta para mis ojos.

 

(A los streltsy)

 

Streltsy:

¡Apoderaos de ella!

 

(los streltsy se precipitan sobre Emma,

pero Andrés se interpone)

 

ANDREI JOVANSKY

(colocándose protectoramente delante de Emma)

¡Atrás!

¡No, verdugo, no la libraré a

tus tormentos!

¡No, perversos,

ella no servirá

para vuestras diversiones!

 

IVÁN JOVANSKY

(sorprendido)

¿Qué es esto?

¡Dios me guarde! ¿Qué es esto?

¡Streltsy, llevadla!

 

ANDREI JOVANSKY

(oponiéndose a los streltsy)

¡Atrás, os dije!

 

STRELTSY

No podemos, Padrecito.

El príncipe Andrei no nos lo permite.

 

ANDREI JOVANSKY

(a su padre)

¡Príncipe, padre mío!

 

IVÁN JOVANSKY

(pensativamente)

¿Es de creer, verdaderamente,

que ya no somos amos?

¿Que nuestras órdenes

no pueden ser obedecidas

por nuestros hijos?

 

ANDREI JOVANSKY

¡Príncipe, padre mío!

 

IVÁN JOVANSKY

¿Qué?

¿Quién se atreve a darnos órdenes?

¿Quién se atreve a oponerse a las nuestras?

 

(a los streltsy)

 

En nombre de nuestros soberanos

gloriosos y poderosos...

 

ANDREI JOVANSKY

¡Padre!

 

IVÁN JOVANSKY

... de inmediato, streltsy,

¡Os ordeno que os apoderéis

 

(señalando a Emma)

 

sin demora

de la luterana que se encuentra

frente a vosotros!

 

(Los streltsy se arrojan sobre Andrei, quien, con

su daga trata de alcanzar a Emma. Entra Dosifei

con algunos Viejos Creyentes)

 

ANDREI JOVANSKY

¡Entonces, sólo la tendrás muerta!

 

DOSIFEI

(Deteniendo su brazo)

¡Detente!

¡Poseído por el diablo!

¿De dónde viene esa locura?

 

IVÁN JOVANSKY

(colérico)

¿Hemos perdido nuestro poder?

 

EMMA

(Arrodillándose ante Dosifei)

Seas quien seas...

 

(Con un gesto Dosifei hace callar a Jovansky

y se dirige hacia Emma)

 

...¡sálvame, sálvame!;

¡De otro modo estaré perdida! ¡Piedad!

 

DOSIFEI

(A Marfa, calmadamente)

Marfa, mi niña, haz que

la luterana regrese a su casa

 

(Marfa ayuda a Emma a levantarse)

 

y sé su segura protectora

en el camino.

 

MARFA

(Saludando)

Padre, bendíceme.

 

(Conduce suavemente a Emma.)

 

DOSIFEI

¡La paz sea con vosotros!

Y a vosotros, demonios,

vuelvo a preguntaros:

¿de dónde viene esa locura?

Ha llegado el tiempo de la noche

y del peligro de las almas.

Triunfa el orgullo.

Y de sus amargos abismos

y de sus llagas

surge la blasfemia

a la verdadera iglesia de Rusia.

Hermanos, amigos,

ha llegado el tiempo

de defender la fe ortodoxa.

Vamos hacia el combate,

el gran combate.

Y el pecho se yergue...

y nuestro corazón se hiela...

¿Sabremos defender la Santa Fe?

 

(Saludando humildemente)

 

¡Hermanos ortodoxos, venid a ayudar!

 

IVÁN JOVANSKY

¡Streltsy!

¡Rápido, al Kremlin!

Ocupad todos los puestos,

controlad y vigilad

sin tregua todas las

entradas y salidas.

¡Dios guarde a Moscú!

 

STRELTSY

Sabremos morir por la fe.

 

IVÁN JOVANSKY

(A los trompeteros)

¡Que suenen las trompetas!

 

(a su hijo, severamente)

 

¡Príncipe Andrei,

marcha a la cabeza de tu regimiento!

 

(El pueblo les da paso. Iván Jovansky se va

con los streltsy . Andrei lo sigue con la cabeza

gacha.)

 

DOSIFEI

(con un tono místico)

¡Dios mío!

¡No dejes que la fuerza enemiga nos aniquile!

¡Padre!

¡Protege de los malvados

la fe que nos has revelado

para el bien de tus hijos!

 

(Postrándose en dirección al Kremlin. Suena el

campanario de Iván el Grande. Dosifei inmóvil)

 

¡Hermanos, mi corazón está apenado!

¿Puede haber salvación?

Hermanos, cantad vuestra

renuncia a este mundo.

¡Vamos al combate!

 

LOS VIEJOS CREYENTES

¡Señor, aleja de nosotros

las palabras malignas!

¡Dios todopoderoso

aleja de nosotros

las palabras malignas!

 

(y girando hacia el Kremlin)

 

¡Derrota a las fuerzas malignas

del Anticristo!

¡Del Anticristo!

 

DOSIFEI

(levantando los brazos hacia el cielo)

¡Padre!

¡Aquí está mi corazón que se abre a Ti!

 

(y siguiéndolo)

 

LOS VIEJOS CREYENTES

¡Dios nuestro!

¡Dios misericordioso! ¡Danos fortaleza!

 

(Salen lentamente, Dosifei sale último.)

 

ACTO SEGUNDO

 

(Residencia de verano del príncipe Golitsin. El

mobiliario es una mezcla de moscovita y europeo.

El príncipe Golitsin está leyendo unas cartas en

su escritorio. Es el atardecer y sobre la mesa hay

un candelabro encendido. Al fondo hay un

pequeño jardín.)

 

Escena Primera

 

GOLITSIN

(Leyendo una carta)

"Mi querido hermano Vasenka,

amigo mío, ¡padrecito!

No puedo creer, mi dicha,

luz de mis ojos.

¡Nos volveremos a ver!

Será un gran día aquel

en que te veré

entre mis brazos, mi luz.

 

(concentrado en la lectura)

 

Caminé a pie desde Vozdvijensk...

no tenía más que

algunas cartas

borroneadas tuyas y de

los boyardos...

No sé cómo pude llegar,

leía mientras caminaba"

 

(arruga la carta en sus manos)

 

La hija del zar está muy apesadumbrada

por el bienestar de los jóvenes soberanos,

fiel a su pasión ardiente,

abandonándose en todo momento

a soñar en pasadas delicias.

 

(Se levanta)

 

¿Puede uno creer en las promesas

de una mujer ambiciosa y poderosa?

 

(Con calma.)

 

Dudar, siempre dudar, de todo, siempre...

 

(Se pierde en sus pensamientos. Con decisión)

 

No, no cederé a la tentación,

al sueño vano

y al hechizo

de las delicias pasadas.

 

(Con ironía.)

 

Cierto que me complace creerte,

pero contigo,

hay que ser prudente; si no,

la desgracia

caería muy cerca

y rodarían cabezas.

Sé prudente, príncipe.

 

(Se acerca a la mesa, y toma una de las cartas.)

 

¡Vaya!

¡Una carta de mi madre, la princesa!

 

(Dichoso)

 

Los mensajeros galopan

con el cofre principesco

para pagar tributo a la gloria

del descendiente de mis ancestros.

 

(Abre la carta)

 

Los asuntos importantes

exigen hombres importantes.

 

(Lee)

 

"Mi querido niño, sabes bien

cuánta necesidad tengo de ti,

me eres más querido que mi

propia alma pecadora.

Mantén la pureza del cuerpo

y del corazón... tú sabes bien

como... eso...

complace a Dios."

 

(La carta se cae de sus manos)

 

¿Qué es esto?

¿Un presagio?

 

(con un temor supersticioso)

 

¿Qué amenaza me tiene reservada el destino?

Negros pensamientos atormentan mi alma,

somos impotentes,

no podemos percibir el misterio,

nuestro poder no es nada...

nuestra razón no es nada...

 

(Absorto en la carta)

 

"Mantén la pureza del cuerpo

y del corazón... tú sabes

bien como... eso... complace a Dios."

 

(queda pensativo. Entra Varsonofiev,

el confidente del príncipe Golitsin)

 

¿Quién está ahí?

 

VARSONOFIEV

Ilustre príncipe...

 

GOLITSIN

¿Y bien?

 

VARSONOFIEV

Ilustre príncipe...

el pastor luterano

me ha asediado,

quiere verte.

 

GOLITSIN

Está bien, que entre.

 

(Varsonofiev sale)

 

PASTOR

(entrando)

Conozco vuestra sana costumbre,

príncipe,

de nunca rechazar las demandas

de los hijos de esa Europa a la que amáis.

Perdonad mi audacia

de venir a perturbaros

en medio de vuestros augustos

pensamientos.

 

GOLITSIN

Os ruego, pastor,

que me confiéis

qué os preocupa.

Sin ningún temor, os ruego,

decidme qué os inquieta.

 

PASTOR

La ira y el odio,

el desprecio y la sed de venganza,

todo un mundo de malditas contradicciones

destrozan mi corazón.

 

GOLITSIN

¿Qué tenéis?

 

PASTOR

El joven Príncipe Jovansky...

 

GOLITSIN

(inquieto)

¿Sí?

 

PASTOR

... hoy en la plaza, ha injuriado...

 

GOLITSIN

¿Qué?

 

PASTOR

...a una joven...

 

GOLITSIN

¿Cómo?

 

PASTOR

...una huérfana desdichada.

 

GOLITSIN

¿Emma?

 

PASTOR

Sí, príncipe.

 

GOLITSIN

(para sí)

¡Entonces era eso!

 

(al pastor)

 

Mirad, señor pastor...

Os ruego que os calméis...

no puedo inmiscuirme

en los asuntos privados de los Jovansky.

 

PASTOR

(Para sí mismo)

¡Dios mío!

 

GOLITSIN

Pero si deseáis solicitar,

y está dentro

de lo que me está permitido,

alguna mejora

o cierto privilegio

para vos

o para vuestra congregación...

 

PASTOR

(Para sí mismo)

¡Aprovechemos la ocasión!

 

GOLITSIN

...acogeré vuestra demanda

con interés;

mi buena disposición

ya os es conocida.

Hablad, señor pastor.

 

PASTOR

(A Golitsin)

Estoy preocupado...

temo...

 

GOLITSIN

Hablad.

 

PASTOR

(Para sí mismo)

Ha rechazado a Emma,

tal vez

no rechazará a su pastor.

 

GOLITSIN

¿Entonces?

 

PASTOR

(A Golitsin)

A fin de que

mi bienamado rebaño

pueda observar en su corazón

los fundamentos de la fe viviente,

osaré suplicaros, príncipe,

autorización para erigir aquí cerca,

en el sector de los alemanes,

una iglesia, una sola,

ya que tenéis un buena

disposición hacia nosotros.

 

GOLITSIN

Os aconsejaría,

pastor,

tener proyectos más modestos.

 

PASTOR

Os lo suplico, príncipe,

Escuchad...

 

GOLITSIN

¿Habéis perdido la razón?

¿O tenéis tanta audacia?

¿Queréis atestar

toda Rusia con vuestras iglesias?

De hecho,

hoy espero a mi Consejero,

el viejo príncipe Jovansky y,

lo que es más importante,

a Dosifei.

Decidme,

¿creéis que os será cómodo

el encuentro con ellos?

 

PASTOR

(Despidiéndose con una reverencia)

He comprendido, Príncipe...

adiós...

 

GOLITSIN

(Acompañándolo)

¿Sí? Adiós, señor pastor.

Nos veremos pronto, no lo dude

Hasta la vista

 

(El Pastor sale)

 

GOLITSIN

(Volviendo)

Ah, el muy astuto.

¡Un lobo disfrazado de cordero!

 

(Entra Varsonofiev)

 

¡Otra vez!

 

VARSONOFIEV

¡Ilustre príncipe!

 

GOLITSIN

¿Qué sucede ahora?

 

VARSONOFIEV

La hechicera

que habéis mandado llamar

esta aquí.

 

GOLITSIN

¿No tienes juicio?

¿Has perdido la cabeza?

Mide tus palabras.

 

VARSONOFIEV

Perdón, príncipe.

La lengua me traicionó.

La mujer

que hicisteis venir,

para aconsejaros...

 

GOLITSIN

¡Hazla entrar!

 

(Varsonofiev sale)

 

Escena Segunda

 

MARFA

(Entra tranquilamente y permanece en pie)

Entrar a tu casa, príncipe,

es como nacer en una emboscada.

Hay espías por todas partes.

 

GOLITSIN

Estamos en tiempos de trampas secretas,

tiempos de traidores y sed de oro.

 

(supersticioso)

 

El porvenir está envuelto

por un manto de neblina.

Temblamos a cada instante

en esta vana vida.

 

MARFA

¿Quieres que interrogue tu destino, príncipe?

¿Que inquiera la voluntad

de las fuerzas ocultas que

rigen la tierra, príncipe?

 

GOLITSIN

¿Y de qué modo?

 

MARFA

Ordena que me traigan agua.

 

(Golitsin llama y entra Varsonofiev)

 

GOLITSIN

Trae agua... para beber...

 

(Varsonofiev llena un gran recipiente

de plata y se lo entrega)

 

Retírate.

 

(Marfa se envuelve en una negra capa y comienza

a invocar a los espíritus. El jardín se baña con

la luz de la luna. Marfa se dirige a la mesa donde

está el recipiente con agua.)

 

MARFA

¡Fuerzas ocultas,

oh, grandes fuerzas,

almas desaparecidas

en el mundo desconocido,

os invoco!

Almas ahogadas,

almas aniquiladas,

iniciadas en los misterios

del reino de las aguas,

¿estáis presentes?

¿Descubriréis al príncipe,

al boyardo atormentado

por grandes penas,

el secreto de su destino

oculto en vuestra noche?

 

(Mirando fijamente el agua)

 

El aire sobre el cielo

está calmo y puro,

una mágica luz

ilumina los alrededores.

Las fuerzas ocultas

escuchan mi llamada.

Príncipe:

el misterio de tu suerte

se va a revelar.

Sonrisas pérfidas

y rostros mentirosos

te rodean, príncipe.

Los rostros familiares

te señalan una ruta lejana...

lo veo con claridad...

¡la verdad habla!

 

GOLITSIN

(inquieto)

¿Y qué dice?

 

MARFA

¡Príncipe!

Te acecha la desgracia

y la prisión en un país lejano.

Perderás para siempre tu poder,

tus riquezas, tus títulos.

Ni tu gloria pasada,

ni tu valor, ni tu ciencia,

nada te salvará.

Así lo quiere: tu suerte.

Príncipe mío,

conocerás la miseria y las privaciones.

Serán grandes pruebas y aflicciones,

y entre las lágrimas amargas

de esta gran prueba,

conocerás en su plenitud

la verdad de la tierra...

 

(Marfa retrocede mirando a su alrededor)

 

GOLITSIN

¡Disparates!

 

(Hace entrar a Varsonofiev y le habla en voz baja)

 

Ahoga a esta mujer en los pantanos,

para que con ella mueran sus palabras.

 

(Marfa oye las palabras de Golitsin y sale con

disimulo. Varsonofiev la sigue rápidamente)

 

Escena Tercera

 

GOLITSIN

(Con desesperación)

Así lo ha decidido mi suerte,

por eso mi corazón está oprimido.

Me acechan la vergüenza

y la desgracia;

y después,

la infamia y la muerte.

Hasta hace poco,

lleno de fe en mí,

creía aportar a mi santa patria

un nuevo destino.

Doblegué el orgullo de los boyardos,

reforcé los lazos con Europa,

abiertos a una paz duradera...

¡Por ti, mi patria bienamada!...

Los ojos de Europa

estaban puestos en mí.

Presenciaron como yo,

a la cabeza de mis regimientos

ejercitados para el combate,

derrotaba a los empedernidos polacos o,

contra Andrusovo,

arrancaba de la gula de los ávidos ucranianos,

las tierras donde nació nuestra historia.

Esas tierras regadas por la

sangre de nuestros abuelos,

que yo hice mi santa patria.

Todo se desvaneció en humo,

todo se olvidó.

¡Oh, Santa Rusia,

qué lejos está el día

en que te limpiarás

de la herrumbre tártara!

 

(Entra Iván Jovansky)

 

IVÁN JOVANSKY

Entramos sin hacernos anunciar,

príncipe,

 

GOLITSIN

Toma asiento, te lo ruego.

 

IVÁN JOVANSKY

¿Sentarme?... (¡Dios no lo permita!)

¡Qué problema!

Estamos privados de nuestros sitios.

¿Acaso no nos has puesto tú mismo,

príncipe, a la par de los sirvientes?

¿Dónde me ordenarás que me siente?

 

GOLITSIN

¿Qué dices, príncipe?

 

IVÁN JOVANSKY

¿De este lado? ¿De este otro?

O más lejos, cerca de la puerta,

con tus servidores,

tus campesinos.

 

GOLITSIN

¿No es bastante extraño?

Tú, tan rico

en valor y fuerza.

Tú, el maestro

de los invencibles streltsy,

te dejas llevar por las bufonadas

de los boyardos?

 

IVÁN JOVANSKY

No te hagas el glorioso, Golitsin.

A fuerza de vanagloriarte de tus victorias,

has librado nuestro honor,

nuestras altas funciones

y a nosotros mismos,

a la burla de los escribas.

 

GOLITSIN

¿Los escribas?

 

IVÁN JOVANSKY

¡Basta, príncipe,

ya te has reído bastante!

 

GOLITSIN

¿Y de qué?, te pregunto.

 

IVÁN JOVANSKY

Entre los tártaros,

toda la gente es igual.

Ante el menor tropiezo

las cabezas vuelan.

¿Acaso no es a ellos

a quienes tomas por ejemplo?

 

GOLITSIN

¿Qué? ¿Qué dices?

Has perdido la razón...

Vuelve en ti, Jovansky.

 

IVÁN JOVANSKY

¡Ja, ja! ¡Te duele!

 

GOLITSIN

Te atreves a comparar a un Golitsin

con esa raza maldita...

Príncipe, ¿sabes?

soy ardiente,

me enfurezco más de la cuenta...

¿no es el deseo

de la Duma de los boyardos?

 

IVÁN JOVANSKY

¡Dios te guarde!

No soy yo quien lo ha decidido,

esto se ha hecho sin mí.

Pero volveré a encontrar

mi posición de boyardo, y

me mantendré contra tu grey.

 

GOLITSIN

Perdona este ataque involuntario.

Príncipe Jovansky:

soy de los tuyos,

siempre que así lo quieras.

 

IVÁN JOVANSKY

Permíteme

que lo dude, príncipe.

 

GOLITSIN

Te pido el permiso para

comenzar mi planteamiento.

 

IVÁN JOVANSKY

Sea, consiento,

veamos adónde nos lleva.

 

GOLITSIN

¡Tal vez he ofendido a los boyardos

de una manera inevitable,

pero no he hecho nada más!

Lo que es extraño

es que a pesar de todo,

me haya olvidado de ti.

Príncipe Jovansky,

yo sabía

que estabas lleno de envidia

hacia este boyardo,

¿recuerdas en el tiempo

del zar Alexis,

quién se sintió mortificado

al ser privado de su sitio,

deslizándose bajo la mesa,

llorando amargas lágrimas

y gimoteando como un niño

castigado?

 

IVÁN JOVANSKY

¿Qué vas a inventar?

 

GOLITSIN

Y allá, debajo de la mesa,

el dulce zar

ordenó que le pasaran

miel y vituallas...

Ahora tú, príncipe Jovansky,

tan rico en valores y poder,

el todopoderoso comandante,

ante quien todo Moscú yace en el polvo

y baña con su sangre.

¡No encuentras tu sitio

en ningún lado!

 

IVÁN JOVANSKY

¡Es suficiente, Príncipe!

Os he escuchado en silencio,

no os he interrumpido

en vuestro demoníaco discurso.

Ahora escuchadme a mí

sin interrupción.

 

(Golitsin se inclina irónicamente.

Dosifei entra y permanece sin quitarle

la vista a Jovansky)

 

¿Vos sabéis

el linaje de mi sangre?

La sangre del Gedemina.

Así es, príncipe,

y por ella, os aseguro que no

toleraré vuestra fanfarronería.

¿De qué está hecha vuestra gloria?

¡Vamos, hablad!

¿De qué esta hecha vuestra gloria?

¿No será seguramente

de cierta célebre campaña

donde vos, sin los boyardos,

al frente de una multitud de soldados

marchaste sobre Hungría?...

 

GOLITSIN

(Iracundo)

¿Qué?

¡Tú no eres quien

para juzgar mis actos!

 

IVÁN JOVANSKY

Ahora sí.

¡Pero no te saldrás con la tuya!

 

GOLITSIN

¡No,

esto no te concierne!

¿Entiendes?

 

Escena Cuarta

 

IVÁN JOVANSKY

(Furioso)

¿Qué es esto?

 

DOSIFEI

(Interponiéndose entre ellos)

¡Príncipes! ¡Moderad vuestra cólera!

 

(Los príncipes quedan inmóviles,

dándose la espalda)

 

¡Calmad vuestro pernicioso orgullo!

Que la salud de Rusia

no esté en vuestras discordias.

 

(mirando a los príncipes)

 

¡Qué espectáculo

dais vosotros, príncipes!

¡Vosotros estáis reunidos en concilio

porque teméis por Rusia!

¡Pero apenas estáis juntos

os comportáis como dos gallos de pelea!

 

GOLITSIN

¡Dosifei, por favor!

¡Controlad vuestra lengua!

Habéis olvidado

que los príncipes tenemos costumbres

diferentes a las vuestras, amigo mío.

 

DOSIFEI

(Calmadamente)

No lo he olvidado.

Sólo recuerdo el pasado

que ha caído en el olvido,

enterrado para siempre.

 

GOLITSIN

¿Qué has olvidado?

¿Qué has enterrado?

 

DOSIFEI

(Con majestuosidad)

Mis privilegios principescos,

a los que he renunciado deliberadamente.

 

GOLITSIN

(Para sí)

¡El príncipe Michetski!

 

IVÁN JOVANSKY

(Para sí)

¡El príncipe Michetski!

 

GOLITSIN

(Consternado)

Es verdad...

han corrido rumores... yo... no creo...

que los príncipes de Rusia

en estos tiempos

renieguen de sus ancestros

y lleven hábitos de monje.

 

IVÁN JOVANSKY

Es justo.

Si has nacido príncipe

debes permanecer como tal.

El hábito de monje

no está hecho a nuestra medida.

 

DOSIFEI

¡Abandonad vuestros sueños!

¡Príncipes!

¿Vamos?

 

(con severidad)

 

Estamos reunidos en concilio.

Comencemos.

El tiempo apremia.

 

GOLITSIN

Sentaos, os lo suplico.

 

IVÁN JOVANSKY

Si el propio Michetski,

príncipe dimitido, se sienta,

entonces también yo, un Jovansky,

debe hacerlo.

Dios lo quiere así.

 

DOSIFEI

Michetski está bien lejos de aquí,

quedaos tranquilos.

No soy Michetski,

sino el humilde Dosifei,

servidor de Dios.

 

GOLITSIN

Entonces. Dios sea loado.

 

IVÁN JOVANSKY

Por supuesto, Dios sea loado.

 

DOSIFEI

¡Príncipes!

El Señor todopoderoso

os ha dado prudencia y sabiduría.

 

GOLITSIN

Comencemos.

Quiero ir al meollo de

nuestra discusión.

 

DOSIFEI

¿Habéis descubierto, príncipes,

dónde está la ruina de la Santa Rusia

y dónde la salvación?...

¿Y bien?... ¿Calláis?

 

GOLITSIN

Tenemos que conocer nuestro poder.

¿Dónde están nuestras fuerzas?

 

DOSIFEI

¿Nuestras?

La Santa Fe está

en el corazón de Dios.

 

GOLITSIN

Sí, por supuesto,

pero, ¿y las otras fuerzas?

 

DOSIFEI

Pero, ¿de qué otras fuerzas habláis,

cuando la cristiandad,

abandonando sus moradas,

va errando desconcertada?

 

GOLITSIN

Entonces,

la discusión ha terminado.

 

DOSIFEI

¿Tú qué dices, príncipe Jovansky?

 

IVÁN JOVANSKY

¿Yo?

Que me dejéis

solamente a mis streltsy,

y del mismo modo

que salvaguardé Moscú,

haré lo propio con toda Rusia.

 

GOLITSIN

Muy bien.

¿Y quién gobernará?

 

IVÁN JOVANSKY

¿Cómo, "quién gobernará"?

Yo, espero.

 

GOLITSIN

(A Dosifei)

Y tú, ¿qué opinas?

 

DOSIFEI

(A Golitsin)

¿Sobre quién gobernará?

Según la antigua tradición secular

según nuestros antiguos escritos;

y todo lo demás,

el mismo pueblo nos lo sugerirá.

 

GOLITSIN

Debo admitir

que los viejos tiempos

no me importan.

 

IVÁN JOVANSKY

(A Dosifei)

¡Mirad si es astuto!

 

DOSIFEI

(A Golitsin)

No es en vano que hayas sido instruido

en la escuela de extranjeros.

¡Bien!

Dirige contra nosotros a los teutones

y su ejército de demonios,

y, a tu gusto, instala en nuestro

país diversiones y bailes

para complacer al Diablo.

 

GOLITSIN

¡Dosifei!

No me reproches ninguna

traición, yo no he renegado

de mí mismo como tú.

El amor que entrego a mi patria

es quizás más elevado

que tu vieja nostalgia de vida seglar.

 

DOSIFEI

¡Lo que tienes que escuchar en mí

y en mi furia

es la furia y el clamor del pueblo,

príncipe!

El pueblo huye de diabólicas novedades

refugiándose en los bosques

y en las espesuras impenetrables.

 

IVÁN JOVANSKY

Es cierto.

Yo mismo he comprendido

de qué trata este asunto.

Le he dicho todo, sí, todo,

a este príncipe orgulloso:

¡Príncipe, no destruyas

nuestras viejas tradiciones!" Y él, ¿ves?,

ha limitado el poder de los boyardos.

 

DOSIFEI

Harás mejor supervisando

a los streltsy, príncipe.

 

IVÁN JOVANSKY

¿Qué sucede con los streltsy?

 

DOSIFEI

Sirven a los espíritus de la codicia

y veneran al Demonio,

han abandonado a sus mujeres

y sus hogares.

Rugen y buscan presas

como bestias salvajes.

 

IVÁN JOVANSKY

De acuerdo.

¿Acaso es culpa mía

si han bebido demasiado vodka?

Fuera de eso,

son perfectos soldados.

 

DOSIFEI

(a Jovansky)

¡Pero tú permaneces de brazos cruzados!

¡Eres un charlatán,

sí, un charlatán!

 

GOLITSIN

(Irritado)

¿Qué? ¿Qué significa esto?

¡Te ruego que respetes las reglas de educación

mientras estás en mi casa!

 

IVÁN JOVANSKY

¡Te prohibo que me calumnies!

 

GOLITSIN

¡Te ruego que trates a mis huéspedes

con respeto, venerable monje!

 

IVÁN JOVANSKY

Puede ser que hoy te burles de mí,

porque te he aportado

la ayuda de mis tropas,

de mis consejos y de mi tesoro,

que no es de los menores.

 

(Dosifei oye unos cantos que vienen de afuera)

 

VIEJOS CREYENTES

(fuera de escena, apenas se les oye)

¡Venceremo,

venceremos

y los humillaremos!

 

(Golitsin comienza a prestar atención a

los cantos que se oyen a lo lejos)

 

¡Revocaremos,

revocaremos

y aniquilaremos la herejía!

 

DOSIFEI

(Solemnemente)

¡Prestad atención a esos hombres virtuosos!

¡Ellos han elegido

el camino divino!

 

GOLITSIN

(Nervioso)

¿Qué es esto?

 

DOSIFEI

Vosotros, boyardos,

sólo servís para hablar...

 

(Los Viejos Creyentes, acompañados por el

pueblo, pasan en procesión delante la verja

del jardín, con libros sobre la cabeza)

 

DOSIFEI

(Mostrando la procesión)

... mientras ellos actúan.

¡Mirad, mirad,

ahí están!

 

VIEJOS CREYENTES

Haremos caer la desgracia sobre ellos,

haremos caer la desgracia sobre ellos,

los aniquilaremos,

los aniquilaremos

y los derrotaremos.

¡Revocaremos

y aniquilaremos la herejía,

la herejía infame y maléfica,

en el abismo del mal!

¡Aniquilaremos

a los herejes niconianos!

 

IVÁN JOVANSKY

(Jocoso)

¡Bravo, muchachos, qué audacia!

 

GOLITSIN

(Inquieto)

¿Quiénes son?

 

DOSIFEI

(extasiado)

¡Los venceremos y los humillaremos!

¡Revocaremos la falsa

enseñanza de Nikon!

Hemos sembrado el jardín del Señor,

respetamos la verdadera fe

para gloria del Creador del Universo.

 

VIEJOS CREYENTES

(fuera de escena)

¡Los venceremos y los humillaremos!

¡Revocaremos la falsa

enseñanza de Nikon!

 

GOLITSIN

(furioso)

¡El cisma!

 

IVÁN JOVANSKY

(con audacia)

¡Pero qué bien!

A través nuestro y de su vieja tradición,

Rusia reencontrará su camino.

 

Escena Quinta

 

MARFA

(Llega corriendo, sin aliento se dirige

al príncipe Golitsin)

¡Príncipe! ¡Príncipe!

¡No permitas que me maten!

¡Diles que tengan piedad de mí!

 

GOLITSIN

(Con terror supersticioso)

¡Un espectro! ¡Un espectro!

 

IVÁN JOVANSKY

(precipitadamente, a Golitsin)

¡Dios te guarde!

¿Qué tienes, príncipe?

Es Marfa.

 

DOSIFEI

(A Marfa)

¿Qué te sucede,

mi querida niña?

 

MARFA

(Reconociendo a Dosifei)

¿Estás acá, padre?

Salí de aquí al anochecer.

Apenas había llegado

al patio trasero cuando, de pronto,

vi salir un criado.

Enseguida comprendí

que me había seguido.

Me codujo detrás de Belgorod,

cerca del pantano,

y allí,

trató de estrangularme.

 

(A Golitsin)

 

Me dijo que era orden tuya, príncipe.

No le creí.

Le hice entender mi furia,

pero ese miserable

quería desahogar su ira conmigo.

Luchamos con furia,

me amenazó de muerte...

Entonces, no sé como...

se presentó la ocasión y

pude escapar de él con vida...

Gracias a Dios llegaron

los soldados del zar Pedro...

Están afuera, en el patio.

 

GOLITSIN, DOSIFEI, IVÁN JOVANSKY

¿Los soldados del zar Pedro?

 

MARFA

Sí, es su batallón de "fieles",

de maniobras.

 

VARSONOFIEV

(Precipitadamente)

¡Shaklovity!

 

(Sale por la puerta que da al exterior)

 

SHAKLOVITY

(Entrando por la puerta lateral)

¡Príncipes!

La Regente, os envía esta novedades:

un cartel, colocado en el sector de Ismáilovo,

revela que los Jovansky

pretenden asumir e trono.

 

IVÁN JOVANSKY

¡Los Jovansky!

 

DOSIFEI

(a Jovansky)

Abandona ese sueño.

 

(a Shaklovity)

 

¿Qué ha dicho el zar Pedro?

 

SHAKLOVITY

La ha llamado una "Jovanschinada"

y ha ordenado que se los arreste.

 

(Los soldados del zar aparecen tras la escena)

 

ACTO TERCERO

 

(Al sur de Moscú, en el barrio de los

streltsy, en los suburbios de Belgorod,

en la otra orilla del río. Se ve a lo

lejos una fuerte muralla de madera.

Es mediodía)

 

Escena Primera

 

VIEJOS CREYENTES

(Acompañados por la multitud,

vienen desde los suburbios)

¡Haremos caer la desgracia sobre ellos,

haremos caer la desgracia sobre ellos,

los aniquilaremos,

los aniquilaremos,

los derrotaremos!

¡Revocaremos y aniquilaremos la herejía!

¡La herejía infame y maléfica!

 

(Entrando en escena)

 

¡Aniquilaremos,

en el abismo del mal,

a los herejes niconianos!

 

(Sobre la escena)

 

¡Los venceremos,

haremos caer la desgracia sobre ellos,

haremos caer la desgracia sobre ellos,

venceremos a los herejes!

 

(Se dirigen al fondo de la escena)

 

¡A los herejes infames,

al abismo del mal,

al demonio,

los arrojaremos!

 

(Desaparecen detrás del muro)

(Ahora se oyen desde fuera de la escena)

 

¡Los conquistaremos,

A los herejes infames,

aniquilaremos,

nosotros los aniquilaremos!...

 

(Paulatinamente se van perdiendo.

Marfa se escabulle de entre la muchedumbre)

 

Escena Segunda

 

MARFA

(Sentada en un montículo de tierra, cerca

de la casa de los Jovansky)

Yo era una joven

que erraba por prados y pantanos

sobre el heno recién cortado.

Con las piernas rotas,

los pies despellejados,

busqué

a mi bien amado

y no lo pude encontrar.

Me deslicé

por la ventana de su casa

y golpeé en el vidrio

con mi bonito anillo.

Recuerda, recuerda,

mi amado.

¡Ah! no olvides

cuántas noches

me he atormentado pensando

en tus dulces promesas.

Como los cirios del buen Dios

los dos nos abrasaremos.

A nuestro alrededor los hermanos

arderán entre las llamas

y el humo se llevará

la almas.

¡Tú una vez

amaste a esta doncella

 

(Susana entra en escena)

 

Me perdiste por tu propia voluntad,

pero te sujetaré con cadenas más fuertes

y sentirás la venganza

de la odiada y malvada Vieja Creyente.

 

Escena Tercera

 

SUSANA

(airadamente)

¡Qué pecado!

¡Terrible pecado! ¡Infierno!

Veo al infierno y sus llamas

y el triunfo del demonio.

Veo resplandecer las bocas del infierno

y arder con lenguas rojas.

 

MARFA

Madre, en nombre del cielo,

confíame tus temores.

Nuestra vida en este valle

de lágrimas y desesperación

se ha vuelto tenebrosa.

 

(aparte)

 

Parece estar extraviada,

¿No es verdad, madre?

 

SUSANA

(escuchando)

Y tú, hija descarriada,

¡Eres así entonces!

Eres astuta.

Lista para culpar al prójimo,

pero entonando canciones impías.

 

MARFA

Has sorprendido mi canción,

te has deslizado hacia mí

como una ladrona,

como lo hacen los bandidos.

Te has apoderado de mi dolor,

en el fondo de mi corazón.

Mi buena madre,

yo que no he ocultado

mi amor ante el mundo,

tampoco quiero

ocultarte la verdad.

 

(acercándose a Susana)

 

SUSANA

¡Dios mío!

 

MARFA

Fue espantoso

cómo murmuró en mi oído...

y sus labios punzantes

quemaron mi piel.

 

SUSANA

¡Calla! ¡No me toques!

Con tus astutas palabras

y tu conversación demoníaca,

tratas de tentarme.

 

MARFA

No, madre, no.

Escúchame solamente.

Si hubieras podido comprender

la pena de un corazón que sufre.

Si hubieras sido amada,

si hubieras entregado

tu alma entera, muchos,

muchos de tus pecados

te habrían sido redimidos,

mi buena madre.

Y al mismo tiempo tú habrías

perdonado a mas de uno,

habiendo comprendido

en tu corazón

la desesperación de amar.

 

SUSANA

(Enojada e insultante)

¿Qué me sucede?

¿Dios, qué sucede conmigo?

¡Estoy perdiendo la razón!

¿O es el demonio

que quiere tentarme con su mal?

 

MARFA

(Regresa hacia la mansión y vuelve

a sentarse en el banco)

Recuerda, recuerda,

mi dulce amigo

¡ah!, no olvido

cómo juraste por Dios.

Muchas noches

me he atormentado...

siempre pensando

en tus promesas.

 

SUSANA

¡Dios, mi Dios!

Ordena a este furioso demonio

que se aleje de mí.

¡Una sed de venganza insaciable

ha encadenado mi corazón!

 

(a Marfa)

 

¡Tú!...

Me has inducido a la tentación.

Me has corrompido.

Has inspirado en mí,

un odio infernal.

¡Que lo juzguen nuestros hermanos

en el terrible tribunal de la iglesia!

 

(En ese momento sale Dosifei de la vivienda

de Jovansky)

 

En ese juicio revelaré

tus sortilegios maléficos.

 

(Marfa ve a Dosifei,

se levanta y se inclina)

 

y yo te erigiré una hoguera

de altas llamas.

 

DOSIFEI

(pidiendo a Susana que se detenga)

¿Por qué gritas así?

 

MARFA

(Yendo hacia Dosifei)

¡Reverendo padre!

Mi madre está encolerizada

por mis palabras

sin lisonjas y sin engaños...

 

DOSIFEI

¿Por qué, madre?

Recuerda...

¿Olvidas acaso cómo

Marfa te ha salvado

de grandes peligros?

Irás a la cárcel,

al suplicio del potro

por tu maldad,

tu cólera

y tu locura.

 

SUSANA

¿Y qué me importa?

¡No perdono!

 

(Después de que Susana pronunciara estas palabras,

Marfa se sumerge en sus pensamientos, dejando a

Susana y Dosifei en su discusión)

 

Ella me ha seducido.

Ha vertido en mi corazón

el espíritu de la ira infernal.

¡Al tribunal!

¡Al tribunal de nuestros hermanos!

¡Al terrible

tribunal de la iglesia!

 

DOSIFEI

¡Deténte,

deténte, insensata!

Te has dejado tentar

por la cólera y el orgullo

al encontrarte con el corazón apenado

 

(señalando con amor a Marfa)

 

de tu hermana dolorida.

 

SUSANA

¡No!

¡No cederé jamás!

 

DOSIFEI

¿Tú?...

¿Tú, Susana?

¡Sierva de Belcebú

y de los espíritus malvados!

El infierno fue creado

por una cólera semejante.

Enseguida legiones de demonios

corrieron, galoparon,

 

(Susana se oculta con su capucha, y se va

lentamente, seguida por Dosifei)

 

brincaron y danzaron.

¡Deténte, hija de Belcebú!

¡Calaña infernal! ¡Deténte!

 

(él va hasta donde Susana puede verlo, luego vuelve)

 

Hace muy bien.

¡Ahí va!... ¡

¡Mujer malvada!

 

Escena Cuarta

 

DOSIFEI

(a Marfa)

¡Ah! Mi querida niña,

ten un poco de paciencia y

luego servirás con todas tus fuerzas

a nuestra antigua y Santa Rusia,

ésa a la que todos queremos.

 

MARFA

¡Ah, padre,

mi corazón está apenado

y siento un terrible dolor!

¡Acusada, olvidada, abandonada!

 

DOSIFEI

¿Por el príncipe Andrés?

 

MARFA

Sí.

 

DOSIFEI

¿Te ultrajó?

 

MARFA

Sí... y me quiso degollar.

 

DOSIFEI

¿Y qué quieres hacer?

 

MARFA

(Místicamente)

Como los cirios del buen Dios

los dos nos abrasaremos.

¡A nuestro alrededor los hermanos

arderán entre las llamas

y el humo se llevará las almas!

 

DOSIFEI

Arder...

qué terrible destino...

No es tiempo aún,

mi paloma.

 

MARFA

¡Ah, padre!

Este amor

es una tortura tremenda.

Mi alma no conoce el reposo,

ni de día ni de noche.

Me parece que olvido la ley divina

y que mi amor es crimen y pecado.

 

(arrodillándose)

 

Si es pecado, padre,

castígueme,

castígueme rápido,

no me proteja,

que muera mi carne

y que por la muerte

mi alma se salve.

 

DOSIFEI

Marfa,

mi desdichada niña,

perdóname,

porque de todos los pecadores

soy el más grande.

Somos prisioneros de la voluntad divina.

¡Vayámonos de aquí!

 

(lleva a Marfa hacia fuera y trata de consolarla)

 

Paciencia, mi paloma.

Ama, ama como has amado

 

(Marfa y Dosifei salen de escena)

 

y todo lo que has sufrido...

 

(desde fuera de la escena)

 

pasará.

 

Escena Quinta

 

(Shakloviti entra desde el otro lado)

 

SHAKLOVITI

Duerme, nido de los streltsy.

Dormid, gente de Rusia,

el enemigo vela.

¡Ah, esta es tu suerte,

Rusia infortunada!

¿Quién te salvará de tu gran desgracia,

mi triste patria?

¿Es el feroz enemigo quien

tomará en sus manos tu destino?

¿Es el extranjero malévolo

que espera el botín

de tu suerte detestable?

¡Ah, bienamada!

No, no, oh no,

no te inclines ante ellos,

los malhechores,

tus enemigos.

Recuerda,

piensa en tus niños.

Ellos son amantes

y tiernos

 

(Pensativamente)

 

Tú has gemido

bajo el yugo tártaro,

has errado bajo la voluntad de los boyardos.

Por el tributo tártaro

has apaciguado la hostilidad de sus príncipes,

por el orgullo boyardo

los has forzado a tu servicio.

El yugo tártaro ha desaparecido,

el poder de los boyardos ha cesado,

pero tú, infeliz madrecita,

sufres y soportas dolor.

Señor.

Tú, que desde lo alto del infinito cielo

abrazas nuestro mundo;

Tú, que conoces el infinito secreto

de cada corazón agotado,

envía a Rusia

la benefactora luz de la razón.

Envíale un elegido

que salve y dignifique

a la infortunada

y dolorida Rusia.

¡Oh, Dios mío,

redime al mundo de sus pecados

y escúchame!

Impide que Rusia caiga

en manos de los malévolos mercenarios.

 

STRELTSY

(segundo grupo, detrás de la escena)

¡Arriba, valientes!

 

STRELTSY

(primer grupo, detrás de la escena)

¡Parece que os cuesta levantaros,

jóvenes valientes!

 

Escena Sexta

 

SHAKLOVITI

(escuchando)

¡El rebaño se despierta!

 

(Irónicamente)

 

¡Los humildes seguidores

de los sagaces Jovansky!

 

STRELTSY

(segundo grupo)

¡A formar, streltsy!

 

STRELTSY

(primer grupo)

¡Me duele la cabeza!

¿O es el corazón el que me duele?

 

SHAKLOVITI

¡No hay que perder tiempo,

la canción en breve sonará!

 

(desaparece por la calle)

 

STRELTSY

(segundo grupo)

¡Estaría bien

desembriagarse!

 

STRELTSY

(primer grupo)

¡Entonces esto es lo que es!

 

STRELTSY

¡Fluyen por hordas!

 

STRELTSY

(segundo grupo)

¡Ah, solamente uno

no ha sufrido,

el dolor,

y las miserias

provocadas por el alcohol!

 

STRELTSY

(primer grupo)

¡Ah,

la falta no está en el vino,

está en la embriaguez que produce!

¡Oh!

¡Ay de mí!

¡Oh! ¡Ay de mí!

 

STRELTSY

(segundo grupo)

Han caído bajo,

los streltsy han caído bajo.

Cristianos,

dejadlos dormir,

el descanso les hará bien.

 

STRELTSY

(primer grupo)

¡Oh, oh, oh, despiértate!

Levántate

de tu lecho desagradable.

Tú, streltsy,

derriba, destruye,

golpea,

y quiebra todo

con la fuerza de un gigante.

Todo el mal,

intrigas y robos,

deben caer sobre el enemigo.

 

STRELTSY

(segundo grupo)

¡Hey!

¡Los streltsy se han levantado,

se han despertado

como si se hubieran levantado

con el pié izquierdo,

desafiantes! ¡Ah!

 

STRELTSY

Y el streltsy

se ha levantado

y ha hecho añicos

toda Moscú.

¡Oh, streltsy!

¡Oh, atrevidos!

Sin miedo y

sin lamentos.

velad

por la salvación de Rusia.

¡Oh, streltsy!

¡Oh, atrevidos!

¡Oh, oh!

 

MUJERES DE LOS STRELTSY

(Corriendo hacia sus esposos)