*Missa Papae Marcelli.

AGOSTO...

MISAS: PAPAE MARCELLI Y ASSUMPTA EST MARÍA

Giovanni Pierluigi da Palestrina

 

Missa Papae Marcelli

 

iovanni Perluigi Da Palestrina toma el último de sus nombres de la ciudad en que nació. Esa ciudad es Palestrina, en las cercanías de Roma. Allí nació Giovanni Pierluigi hace 485 años, en 1524 ó 1525. No es mucho lo que se sabe de su niñez, excepto el hecho de que fue corista en la Basílica de "Santa María Maggiore". Sin embargo, para 1544 ya había sido designado organista y maestro de coro en una catedral; tomó esposa. Cuando asumió el Papado Julio III, en 1551, llamó a Palestrina como maestro de coro de la Capilla Julia en San Pedro. Pocos años más tarde Palestrina publicó su primer volumen de Misas.

Aparentemente fue uno de los favoritos del Papa. Cuando murió Julio III y ascendió como Papa Marcelo II -para quien el autor compuso la Misa "Missa Papae Marcelli"- Palestrina retuvo su cargo. Sin embargo, Marcelo rigió los destinos del Vaticano por pocas semanas, siendo sucedido por Pablo IV, quien le alejó de su puesto pretextando que ello se debía a que era casado. Palestrina pasó entonces a la iglesia de San Juan de Letrán en calidad de director musical, como sucesor del gran Orlando di Lasso. Abandonó ese cargo en 1560, siendo su próxima actividad la de maestro de coro en Santa María Maggiore. Pocos años después entró al servicio del Cardenal Ippolito d'Este, continuando hasta llegar a director de la Capilla Julia. Al perder a su esposa e hijos debido a una epidemia desatada en 1580, proyectó por algún tiempo tomar los hábitos. Sin embargo ocurrió algo radicalmente distinto. Volvió a casarse y se dedicó al negocio de pieles, convirtiéndose en hombre próspero. No abandonó por ello la composición, y su reputación llegó a ser tan notable, que el Papa Gregorio XIII le confió -juntamente con otro músico, Annibale Zoilo- la revisión de la "Graduale ed Antiphonale" de Roma. Palestrina jamás pudo concluir su tarea. Murió el 2 de febrero de 1594 y fue enterrado en una de las capillas laterales de la antigua San Pedro. Al construirse la nueva basílica en el mismo lugar donde estaba asentada la antigua, sus restos fueron sacados de allí, ignorándose donde moran.

Palestrina permaneció olvidado por largo tiempo, aunque su música continuó cantándose en el Vaticano. Los compositores románticos lo redescubrieron, como exhumaron también a Bach. Y en la actualidad, muchos expertos sostienen que es el par de Bach como contrapuntista y compositor de música eclesiástica. Einstein, en Breve Historia de la Música, lo califica de "compositor del tipo ideal de música de iglesia pura, expurgada de toda subjetividad, maravillosamente armoniosa... heredera de todas las tradiciones de sus antecesores romanos y... también enraizada en la música de los Países Bajos, a la que dio una expresión de suma pureza y de inmaculada, extraterrena añoranza. Palestrina fue maestro de la Misa: poseemos 93 de ellas, para grupos que oscilan entre las cuatro y las ocho voces." Hay además enorme cantidad de música de otros géneros: 280 motetes, 41 himnos, 66 ofertorios, 35 magnificats, abundantes madrigales, letanías y salmos. Sus obras completas, finalmente publicadas en 1903 tras de más de 40 años de compilación y ordenación paciente, insume treinta y tres grandes volúmenes.

En el transcurso de la activa carrera de Palestrina, preocupó a las autoridades eclesiásticas el problema de la música de iglesia. El Concejo de Trento (1545-1563) decretó que "toda música, ya sea para órgano o para voces, en la cual se entremezcle algo lascivo o impuro, debe eliminarse de las iglesias; de igual modo que todos los actos profanos, conversaciones mundanas, deambulaciones, bullicio o gritos, a fin de que la casa del Señor pueda ser realmente una casa de oración".

Pero el Concejo jamás pudo llegar a un acuerdo en lo tocante a música litúrgica. Algunos deseaban la total abolición del contrapunto y el retorno al canto gregoriano. Otros, más moderados, sólo deseaban ahuyentar los elementos seculares, tales como el cantus fermi. En 1564, el Papa designó una congregación de ocho cardenales y ocho cantantes de la Capilla Papal para llegar a una decisión. Gracias a la intervención del Rey Fernando I, que protestó por la exclusión de la música contrapuntística, no llegó a prescindirse de la polifonía. Solía circular una anécdota según la cual Palestrina compuso precipitadamente varias misas (la del Papa Marcelo entre otras) para convencer a la congregación de que el contrapunto y la devoción religiosa no eran incompatibles. Es una fábula muy linda, pero enteramente falsa.

Todos esos propósitos de reforma refléjanse en la música de Palestrina, que es más pura y de más austera intransigencia que cualquiera otra compuesta en su época para la iglesia. Palestrina, además, estaba sumamente interesado en lograr claridad de articulación. El Papa Marcelo había dispuesto -no sin razón- que se escucharan y comprendieran las palabras que se cantaban. Palestrina estaba de completo acuerdo; y tomó muy en serio la importancia de su música en los oficios eclesiásticos. Escribió en uno de sus libros de motetes: "Si los hombres se esmeran en componer música hermosa para las canciones profanas, por lo menos deberían dedicar igual talento a los cánticos sacros; más aún: todavía más que a las simples cuestiones mundanas." De tal suerte, Palestrina trató de eliminar por completo las sobreornamentaciones, las repeticiones indebidas de palabras, el exceso de melismas y la flojedad estructural, que en su opinión, eran males demasiado extendidos en su época.

Palestrina compuso la Misa Papa Marcelo, según se ha dicho, para Marcelo II. Se escuchó por primera vez en la Capilla Sixtina el 27 de abril de 1565, publicándola Dorici dos años más tarde en su Segundo Tomo de Misas, dedicado a Felipe II de España. Es una de las creaciones mejor conocidas de Palestrina y se basa en los modos eclesiásticos. Hay también en la composición algo de impacto secular, aunque el mismo revista importancia secundaria. Los trovadores "minnesängers", "frottolistas" (cantantes de baladas en el siglo XVI) y otros ejecutantes seculares ejercían influencia, y ningún compositor de la época podía evitarla: era parte del torrente sanguíneo de la música. Los eruditos han señalado que uno de los temas de la Papae Marcellus se remonta a la era medieval: es la melodía llamada L'Homme Armé. Pero la Misa sigue inconmovible como "maravilla de arquitectura, milagro de complicación científica". Henry Coates escribe en su studio biográfico sobre el compositor: "En esta composición, primera de la serie de obras maestras palestrinenses, el antiguo método con su canto fermo (o tema principal) y su despliegue de inteligencia contrapuntística por mero exhibicionismo y ejercicio del ingenio, ha desaparecido. En su lugar hay un esquema lógico, una ondeante hilera polifónica que nace de ciertos temas «germen», alcanzándose el efecto artístico por el uso de un tipo más sobrio de decoración en el contrapunto... y por el empleo más hábil y sutil del color vocal... Son características salientes sus perfectas proporciones, de diseño arquitectónico; su atmósfera remota y su señalable dignidad, que por instantes se acerca casi a la austeridad; en tanto que del punto de vista litúrgico adhiere a las normas preconizadas por el Papa Marcelo, en el sentido de tender a la simplicidad, la claridad y la articulación de las palabras."

Bernard Gavoty, analizando la Misa, recalca en especial que "La actitud de Palestrina ante la Divinidad es de reverencia, de retracción de la individualidad frente al misterio que la sobrepasa... Reverenciamos sobre todo al Palestrina que nos ha dado, en la Misa del Papa Marcelo, aquello que Miguel Ángel nos dejó en sus frescos para la Capilla Sixtina".

La Missa Papae Marcelli se atiene al texto del Misal Católico. Se divide en las cinco partes habituales: Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus y Agnus Dei.

 

Missa Papae Marcelli (Kyrie)
Estratto dal concerto del Rossini Chamber Choir, direttore Simone Baiocchi. Pesaro, Basilica Cattedrale, 21 settembre 2008.

Missa Assumpta est María

 

a Missa Assumpta est María es tan célebre como la Missa Papae Marcelli. La fecha de composición de esta obra maestra es incierta. Algunos autores le asignan el año 1585, pero las búsquedas modernas la sitúan algo más tarde.

Assumpta est María es una de las obras de un grupo escrito sobre las antífonas, para las festividades de la Santísima Virgen. Es, en el consenso unánime, una de las creaciones capitales de Palestrina. Zoö Zendrick Pyne, en su estudio acerca del compositor, apunta que es difícil expedirse sobre la partitura en términos de sobriedad. Henry Coates ha dicho que en esta composición "Palestrina parece haber volcado todo su arte, como tributo musical a la Madre de Dios; en realidad, es una obra que muchos críticos señalan como la más sublime en su género".

Fue compuesta en el cénit de las facultades de su autor. En sus primeros tiempos, Giovanni Pierluigi había seguido a los maestros de la escuela franco-flamenca, recurriendo a una textura acentuadamente polifónica contrastando el cantus firmus. Hacia la época de la cual data Papa Marcelo desarrolló Palestrina un nuevo estilo, en el que la música se desenvuelve a través de motivos cortos y de considerable variación rítmica. Hacia la época de Assumpta est María, el autor utilizaba un estilo contrapuntual relativamente sencillo, formado (para citar a Grove) "en una especie de contrapunto imitativo, con breves motivos que pasan de una voz a otra, con un sutil flujo y reflujo de la tensión rítmica que da peculiar suavidad de textura a la marejada tonal de conjunto. También en esta época podemos notar una mayor tendencia a los pasajes de carácter homofónico, alternando con la polifonía".

Según la leyenda, el Papa Sixto V, al oír por primera vez Assumpta est María en la iglesia de Santa María Maggiore, en Roma, habría salido sonriente, afirmando que esa misa no podría haber sido escrita por otra pluma que la de Palestrina. Lo que la distingue de toda obra semejante del siglo XVI es su singular textura. Aunque está escrita a seis partes y en algunos puntos resulta un tanto intrincada, es un modelo de ligereza y transparencia vocal. Coates la considera "tal vez la más fina" de las misas de Palestrina y se maravilla de la "orquestación vocal". "Aquí, mucho del luminoso, brillante efecto de la música, se debe a la elección de las voces (2 sopranos, contralto, 2 tenores, bajo) y al empleo constante de sus tesituras agudas, ayudando los frecuentes cruzamientos y entrelaces de las partes a crear una trama de cualidad refulgente. Hay un toque de supremo efecto en la misa cuando, tras la explosión de regocijo que sugiere el Kyrie de apertura, las seis voces se reducen a cuatro, y en un acallado pasaje homofónico, uno repara en que, después de todo, se trata de una piegaria de gracias."

 

Misa assumpta est, kyrie.

Concierto de la misa assumpta est maría de palestrina ofrecido por Ars mvsica y la schola gregoriana de Murcia.

                                                                                       Charles Stanley

Texto

 

Texto completo de la Misa ordinaria.

Kyrie:

Kyrie eleison. Christe eleison. Kyrie eleison.

 

Gloria:

Et in terra pax hominibus bonae voluntatis.

Laudamus te, benedicimus te, Glorificamus te.

Gratias agimus tibi propter magnam gloriam tuam.

Domine Deux, rex coelestis, Deus pater omnipotens,

domine fili unigenite, Jesu Christe,

domine Deus, agnus Dei, filius patris.

Qui tollis peccatum mundi, miserere nobis,

suscipe, depreciationem nostram.

Qui sedes ad dextram patris, miserere nobis.

Quoniam tu solus sanctus, tu solus dominus, Jesu Christe.

Cum sancto spiritu in gloria Dei patris. Amen.

 

Credo:

Patrem omnipotentem, factorem coeli et terrae,

visibilium omnium et invisibilium.

Est in unum dominum Jesum Chrístum, fílium Dei unigenitum.

Et ex Patre natum ante omnia saecula.

Deum de Deo, lumen de lumine, Deum verum de Deo vero,

genitum non factum, consubstantialem patri per quem omnia facta sunt.

Qui propter nos homines et propter nostram salutem, descendit de coelis.

Et incarnatus est de Spiritu sacnto, ex Maria virgine: et homo factus est.

Crucifixus etiam pro nobis, sub Pontio Pilato passus, et sepultus est.

Et resurrexit tertia die, secundum scripturas.

Etascendit in coelum: sedet ad dextram Patris.

Et iterum venturus est cum gloria judicare vivos et mortuos:

cujus reni non erit finis.

Et in spiritum sanctum, dominum et vivificatem,

qui ex patre filoque procedit.

Qui cum patre et filio simul adoratur et conglorificatur:

quilocutus est per prophetas.

Etunam sanctam catholicam et apostolicam ecclesiam.

Confiteor scripturas unm baptisma in remissionem  peccatorum.

Etexpecto resurrectionem mortuorum et vita, venturi saéculi.

Amen.

 

Sanctus:

Sanctus, Sanctus, Sanctus, Dominus, Deus, Sabaoth.

Pleni sunt coeli et terra gloria tua. Hosanna in excelsis.

Benedictusqui venit in nomine Domini.

 

Agnus Dei:

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, miserere nobis.

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona nobis pacem.

 

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